3/3/13

Un perro en el gimnasio


Si las reglas de su gimnasio lo permiten puede llevar al esclavo de su propiedad a presenciar su entrenamiento.

Llegado el momento vale utilizarlo para descargar la adrenalina que genera la práctica de las artes marciales.

Si el puto perro está bien adiestrado se ganará la admiración y el agradecimiento de sus colegas.


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