8/3/13

Perro tragavergas


Sobre un ingenioso carrito que le impide moverse y con la boca abierta a la fuerza
un esclavo, conducido por su Amo, se oferta a tragar cuanta polla le pongan por delante.


Momento llega en que el perro de tan cachondo sacude el rabo de goma que tiene incrustado en el ojete.
Con eso indica que será mejor quitarle la mordaza para succionar con todo entusiasmo las vergas que le dan a mamar.



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