31/3/13

Meándose de gusto


Un buen Master sabrá manipular con el puño bien profundo en las tripas del perro.
Podrá jugar con la vejiga del animal y si además le prohibe mear lo pondrá al borde de la desesperación.


Tarde o temprano, con permiso o sin el, el desgraciado terminará abriendo las compuertas
 y estallará en meos con la fuerza de un orgasmo.

 La fatalidad de la desobediencia permitirá al Amo seguir con el juego manipulando a su esclavo.


1 comentario:

  1. Hi,

    I've already added your blog to my blogroll-list.
    add me too, please

    Here my homepage: http://www.1001-hotties-of-the-day.com

    Tom

    ResponderEliminar