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24/9/23
20/1/14
Un regalo especial
“Jul, desnúdate y ponte de pie a los pies de la cama...
Tú, Bom, ponte a su lado, de pie también.
Bien, mis cachorros. Sabéis que os quiero de manera especial a los dos y tú, mi gran mastín, eres el más fiel y dócil de mis perros.
Y por eso te dije que te haría un regalo especial que iba a gustarte mucho.
Y ese regalo es lo que más deseas en el mundo... a Jul.
Ven. Acercate a él. Huele su sexo. Te embriaga los sentidos. Ves. Nada más tocárselo ya está excitado y su glande se baña en suero seminal.
Besa su capullo y lame ese líquido que sale por la uretra de este precioso cachorro al que los dos amamos.
Despacio, que es un manjar reservado a un dios. Y ahora huele su orificio anal...
Aprecias su aroma y como ya le ha bajado el celo? Está cachondo, pero debes ponerlo más.
Lámele ese agujero y mete la lengua dentro y verás como sus patas se separan, dejándose montar.
Joder! Estáis calientes como dos putos cabrones! Bom pon la mano en su vientre. Es perfecto y cálido.
Y cuando se la metas hazlo otra vez porque notarás tu propia verga latiendo ahí dentro....
Ahora sube por su espalda sin dejar de lamerlo y recréate en el cuello y sus orejas.
Si se las muerdes con la punta de los dientes se pone a cien y pierde el control de sus huevos.
Por eso vigila que no se corra y si es preciso dale un golpe seco en ellos.
Eso detendrá la eyaculación y tendrá que volver a recuperar las ganas de vaciarse. Pero no se lo permitas sin tú permiso.
Tú mandas en la cópula y él ha de someterse a tu deseo y capricho.
Ya sabes que cuando una perra está encelada se entrega al macho sin reservas...
Así.... Aspira el aire que él respira y roza sus labios nada más.
Ya te rogará con los ojos que le comas la boca a besos.
Mas debes dosificarlos, puesto que es tan zorra que hará que te corras de gusto y tu misión es preñarlo.
Llenarlo con tu semen hasta que no te quede ni un átomo en los cojones...
Lo estás haciendo muy bien, Bom, y lo tienes como un brasero ardiendo de deseo. Oye como respira...
Si le ves ahora el ojete te darás cuenta que se abre y se cierra suplicado polla...
Todavía tiene mi leche en su interior, porque lo follé en el camino y no la echó.
Pero eso servirá de lubricante y tu rabo se deslizará mejor..."
Fragmento de "Historia de Jul" del Maestro Andreas
(el texto completo en Historia de Jul de Capítulo 1 a Epílogo)
11/11/13
El Conde Feroz Tercera Parte Capítulo C
"Esa noche cada pareja se empapó del sudor y la saliva del hermoso joven que amaba; y no escatimaron semen para sellar una y mil veces la entrega entre ellos y la pasión que los consumía tan sólo con abrazarse y sentir la ardiente sangre que fluía bajo la piel del otro.
Se oyeron gemidos y jadeos y se escucharon susurros que traían paz y tranquilidad a unos muchachos que se entregaban al amor con la misma intensidad y decisión que a la más encarnizada lucha."
Para leer el centésimo y último capítulo de la tercera parte de esta saga pincha la imagen.
"El Conde Feroz" es una historia escrita por el Maestro Andreas y está ambientada en la España cristiana y mora del siglo XIII
Se oyeron gemidos y jadeos y se escucharon susurros que traían paz y tranquilidad a unos muchachos que se entregaban al amor con la misma intensidad y decisión que a la más encarnizada lucha."
Para leer el centésimo y último capítulo de la tercera parte de esta saga pincha la imagen.
"El Conde Feroz" es una historia escrita por el Maestro Andreas y está ambientada en la España cristiana y mora del siglo XIII
6/11/13
El Conde Feroz Tercera Parte Capítulo XCIX
“Quiero que sepas como amé a Blanca la pasada noche...
La desnudé, como acabo de hacerlo contigo y la cogí en brazos, como a ti, para llevarla al lecho.
Me recliné de lado también y la besé largo rato y acaricié su cuerpo, igual que estoy acariciando el tuyo.
Ella suspiraba, como tú suspiras ahora.
Y fui bajando con mi boca por su cuello hasta llegar a sus senos y chupé sus pezones, agudos como punta de flecha, y aprecié con mis manso su tersura y redondez, como palpo tu pecho y juego con tus pezones tan tiesos y duros al sentir el contacto de mi lengua o mis dedos...
Y seguí mi camino hacia el vientre de mi esposa, como sigo hasta el tuyo y lo beso y lamo para ponerte muy caliente antes de llegar a tu sexo.
Y si a ella se lo lamí, para hacer más suave la penetración, y se aferró a las sábanas con las uñas, como haces tú también, a ti te lo mamo para saborear tu jugo y ponerme cachondo como un burro para que mi verga se ponga muy grande y tiesa y se te clave por el culo como a ella se le metió por el coño, aunque con más fuerza y de un solo golpe para que notes bien adentro la punta de mi capullo...
Porque tú eres un hombre y al follarte debes aguantar envites más potentes y rotundos que una mujer al cubrirla con el fin de satisfacernos ambos y procurar dejarla encinta.
Pero antes de sodomizarte con toda mi energía y ansia de poseerte, he de llenarme más de tu olor y ser dueño de todos tus sentidos para dejarte a mi merced y notar que gozas tanto o más que cuando llegue a entrar por tu ano y roce tus entrañas con mi polla para preñarte como la preñé a ella también”.
Para leer el nonagésimo noveno capítulo de la tercera parte de esta saga pincha la imagen.
"El Conde Feroz" es una historia escrita por el Maestro Andreas y está ambientada en la España cristiana y mora del siglo XIII
La desnudé, como acabo de hacerlo contigo y la cogí en brazos, como a ti, para llevarla al lecho.
Me recliné de lado también y la besé largo rato y acaricié su cuerpo, igual que estoy acariciando el tuyo.
Ella suspiraba, como tú suspiras ahora.
Y fui bajando con mi boca por su cuello hasta llegar a sus senos y chupé sus pezones, agudos como punta de flecha, y aprecié con mis manso su tersura y redondez, como palpo tu pecho y juego con tus pezones tan tiesos y duros al sentir el contacto de mi lengua o mis dedos...
Y seguí mi camino hacia el vientre de mi esposa, como sigo hasta el tuyo y lo beso y lamo para ponerte muy caliente antes de llegar a tu sexo.
Y si a ella se lo lamí, para hacer más suave la penetración, y se aferró a las sábanas con las uñas, como haces tú también, a ti te lo mamo para saborear tu jugo y ponerme cachondo como un burro para que mi verga se ponga muy grande y tiesa y se te clave por el culo como a ella se le metió por el coño, aunque con más fuerza y de un solo golpe para que notes bien adentro la punta de mi capullo...
Porque tú eres un hombre y al follarte debes aguantar envites más potentes y rotundos que una mujer al cubrirla con el fin de satisfacernos ambos y procurar dejarla encinta.
Pero antes de sodomizarte con toda mi energía y ansia de poseerte, he de llenarme más de tu olor y ser dueño de todos tus sentidos para dejarte a mi merced y notar que gozas tanto o más que cuando llegue a entrar por tu ano y roce tus entrañas con mi polla para preñarte como la preñé a ella también”.
Para leer el nonagésimo noveno capítulo de la tercera parte de esta saga pincha la imagen.
"El Conde Feroz" es una historia escrita por el Maestro Andreas y está ambientada en la España cristiana y mora del siglo XIII
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