17/8/12

Del arte del bondage


"Cuando tengo la cuerda en mis manos un montón de ideas empiezan a agolparse en mi cabeza. Tengo ante mi un cuerpo desnudo o semi-desnudo, de formas definidas, que tiene su propia manera de expresarse: la colocación de los brazos, la posición de la espalda, la forma de sus piernas... cada cuerpo cuenta su propia historia de la vida que lleva, de la que ha tenido. 
Hay dos formas para mi de entender el bondage. 
Como forma de embellecer el cuerpo, los nudos y los recorridos de las cuerdas resaltan las formas, marcan más aún los músculos de brazos y pecho, y constituyen en si mismas una vestidura ajustada, entallada y armónica. 
Pero hay otra forma de entender el bondage, y es como moldeador de la personalidad. 
Cuando un cuerpo que está acostumbrado a ciertas formas de expresarse es moldeado con las cuerdas para expresarse de otra forma, esto ejerce una influencia en la personalidad. 
 Ya no es solamente la inmovilización en si, el hecho de estar a merced de la otra persona, si no que ciertas posturas despiertan memorias ancestrales, de tiempos de esclavitud, de tiempos de guerra, sensaciones de desamparo entremezcladas con la confianza necesaria para dejarse atar."

Ama Alyna
Fragmento de su blog "Ama y Señora"

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