9/9/15

Sounding y autosatisfacción


"El sounding, que podría traducirse por sondeo, penetración uretral o menos exactamente autopenetración, es una práctica de descontigüación como lo son el tatuaje o el piercing: introducciones que interrumpen la contigüidad del cuerpo o que representan su contigüidad como faltante (o que tratan de “combatir una estrechez”, según la penetrante definición médica de “sondar” que ofrece el diccionario de la Real Academia Española). El hecho de que el sounding esté asociado a veces a prácticas consideradas o no de mutilación (distensión, agujereado, corte) puede inducir a una asimilación, en un nivel subliminal de significación, a la idea de eliminar. 
Pero como el nombre del sounding viene por una metonimia (estrecho-introducir algo en ese estrecho) de una metáfora (la uretra identificada con un estrecho), y para sondear su definición y estatuto, revisaré la etimología de algunos nombres más comunes de prácticas ampliamente reconocidas como siendo de mutilación. 
Castración es el substantivo derivado de castrum, nombre latino para un cuchillo o una navaja; castrar es podar, cortar con un cuchillo (lat. carere: cortar, separar de); también la circuncisión es un corte, pero un corte alrededor, un recorte. 
La escisión es un también un corte a partir de algo a que se le quita una parte; quizás provenga de accensum adsensum: censo o tasa. 
Esta promiscuidad con el léxico del intercambio, concretamente el pecuniario, es más evidente en el término ablación, que presenta un sentido equívoco debido a la ambigüedad del verbo latino del que deriva (ferre), que tanto significa llevar como traer. 
Del supino ablatum se extrae precisamente la forma nominal ablatio, ablación, pero el infinito del verbo es abferre, auferir, ganar. 
Es como si se quisiera decir que una o uno aufere en la medida en que se le quita, o que gana en tanto pierde.
En todo caso, no parece significativa la asociación entre sounding y mutilación, ya que no supone un corte. Ahora bien, podría darse algo de un supuesto intercambio. 
En el caso de la autopenetración uretral, la práctica comparte con la masturbación el objetivo de hacer coincidir el cuerpo deseante con el cuerpo satisfaciente, forjando una escena de autodonación imaginaria (¿qué se da a sí mismo quien se da a sí mismo?). 
Dicha coincidencia no se da de facto cuando se recurre a un medio, la sonda o cualquier objeto homoforme u homofuncional, que en la práctica es una ortótesis que al ser introducida en la uretra, normalmente con el auxilio de la mano, permite una penetración con estimulación de terminaciones nerviosas además de una resistencia que puede condicionar la intensidad de la contracción uretral. 
Tal como en otras prácticas de búsqueda de autosatisfacción, como la introducción de un dedo en la boca (con o sin posterior succión del mismo), o la introducción de uno o más dedos o de toda la mano en el ano (self-fingering o self-fisting), con el sounding se intenta lograr no solamente la coincidencia entre deseante y satisfaciente sino además entre cuerpo penetrante y cuerpo penetrado, si bien en este caso se emplea en principio un medio que interrumpe la aparente contigüidad del cuerpo. 
La succión del propio dedo, la introducción de la lengua en una narina, la de un dedo en el oído, la autofelación o la autopenetración serían, por contraste, formas de lograr experiencias de continuidad del cuerpo y quizá más comúnmente de intentar una autocracia del goce (como posibilidad de sortear la dependencia relativamente a otro).
En resumen, el sounding consiste en una discontigüación del meato y las paredes uretrales mediante la penetración uretral con introducción de un objeto, en general filiforme-faloforme. 
La discontigüidad que se produce recuerda la que se da también en las penetraciones  anales (del esfíncter anal y las paredes rectales), o en ciertas formas de beso (de los labios); sin embargo no se verifica descontigüación en la penetración superficial de los canales auditivo o nasal. 
Podría ser que la penetración uretral, no solamente en el caso de cuerpos que tienen pene sino también en otros, y en tanto es deseada o realizada, actuase como resorte de una formación de compromiso entre un deseo de pene-tración (activa-pasiva) y otro de castración (auto-alo), conformándose como práctica-puente hacia un reconocimiento de la intersexualidad no como rasgo estructurante de identidades en souffrance sino como propiedad estructural de la diferencia sexual, pseudoidentificada consigo misma por vía de la no identificación, de la posibilidad de contradicción y de la donación del tercero: tertium datur."

Fragmento de un artículo publicado en Teorificios


No hay comentarios:

Publicar un comentario