27/5/15

Rompele el culo a un activo


Un ojete virgen bien se merece un beso negro.
Empieza con calma, sin ir directamente al ojete, sino lamiendo primero el perineo y los contornos para, poco a poco, ir acercándose al agujero con la lengua.
A partir de ahí, con el entorno preparado y prevenido es cuando la lengua tiene que atacar al ano, primero despacito, con buenas lamidas húmedas, variando la presión que ejerce la lengua contra las paredes del ojete, su velocidad y la dirección de los movimientos.
Poco a poco se irá dilatando ante los movimientos de la lengua y será más fácil iniciar micropenetraciones con la lengua.
Los más sorprendente de una buena comida de culo son sus resultados.
El culito virgen se estremecerá de placer ante el poder de una lengua juguetona y llegará al punto en que casi no podrá resistirlo.
Se retorcerá ante una sensación de gusto inaguantable, y notará su ojete tan dilatado que sentirá la necesidad de ser penetrado.
Los hombres más machos y más activos suelen rendirse con una buena comida de culo y acaban suplicando que nos los follemos.

Completa la faena con un bondage simple que lo inmovilice; para que cuando experimente el terrible dolor del ojete partido no tenga chances de escapar.



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