14/5/14

Jódelo atado


Ahora lo tienes a tu merced, todo su cuerpo es tuyo para explorarlo,
para descubrir e investigar esas partes que siempre has querido tener a tu capricho y nunca te has atrevido.
Puedes acariciarlo y excitarlo como gustes.
Por supuesto puedes maltratarlo y hacerlo sufrir.
Lo perfecto de esta escena es que él no puede hacer nada.
Eres totalmente su dueño.
Hazle sentir que tú eres, el dueño de su dolor y también de su placer.
Penétralo como más te guste.
Jode su boca y su culo, y acaba bautizándolo con tu leche.


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