En un rincón oscuro de la noche uno se encuentra con otro al que nunca ha visto ni volverá a ver. ¿Qué importa? Lo importante es que las bocas se encuentran con las pijas y un culo se encuentra con una verga casi hecha a su medida.
Este chico se ha convertido en mi auténtico perro. Cada día de su cautiverio lo he ido transformando de a poco en lo que es hoy, un perrito dispuesto a servir fielemnte a su dueño y ha entregarle su cuerpo. Así nos vemos y nos sentimos nosotros, una mascota con su Amo.