6/1/14

El chico y el soldado - sexta parte: Dominando -


"Vamos a limpiarse y, especialmente, en el culo! " 
El muchacho obedece y empieza a lavarse con agua helada 
sin saber que sólo se está preparando para el siguiente nivel de sexo humillante.


El pobre chico tiembla con el agua helada corriendo por su cuerpo.
El sótano está frío y humillar al muchacho excita al soldado. 
Lentamente se llena la vieja y sucia bañera. 
De repente, el sádico invasor cambia la temperatura de frío a caliente. 
El muchacho casi se pone a llorar de dolor . 
Le arde la piel y no está seguro de cuánto tiempo puede soportar este tormento.


" Limpia tu cuerpo , perra sucia ! " Grita el soldado. 
Le lanza un ladrillo de jabón en la bañera y el chico comienza a lavar su cuerpo.  
" No te olvides de tu cabello, mi putita! "


El muchacho apenas puede respirar mientras los fuertes brazos del soldado mantienen su cabeza
bajo el agua caliente. 
Entonces el abusador rasgando la camisa del chico le ordena:
" Arrodíllate, arrodillate dentro de la bañera y me la chupas ! " 
El chico tiene que servir a su amo con otra mamada . 
Y lo único que consigue son bofetadas como recompensa. 


5/1/14

De los placeres de la chupada


Cuando se trata de mamar una verga, está bastante claro en casi todas las culturas quién es el sumiso y quién es el Dominante.
 Un sujeto que le chupa la polla a otro, se está sometiendo.
La práctica “normal” del sexo oral, dentro de una sociedad patriarcal, implica un Dominador y un dominado.
En  Roma estaba penalizado practicar sexo oral a un esclavo o a un ciudadano de menor jerarquía
 aunque no había ningún problema si un esclavo realizaba sexo oral a un Amo.
Y esa legislación depende de una lógica mental que aún hoy está presente en la cultura occidental
el que la chupa, se inferioriza, se somete, es decir, se esclaviza.


Del sexo oral ¿quién se beneficia? 
Teóricamente, el mayor beneficiado es el que lo recibe porque es el que siente placer.
Pero el que lo realiza también puede experimentar placer.
El que recibe sexo oral experimenta placer psicológico al sentir que está sometiendo a otro 
y placer físico al ser estimuladas sus partes erógenas.
Pero el que realiza sexo oral también puede experimentar placer psicológico sintiéndose sometido
 y puede llegar al orgasmo hasta quizás sin necesidad de tocarse.
Es decir, que ambos obtienen un beneficio: a uno le gusta que se la mamen y al otro chuparla.


Pero más allá del gusto por mamar o ser mamado está en quién ordena,
quién obliga, quién exige y quién acata, obedece y cumple con placer o no,
allí sí se define el verdadero Macho y su perro.