25/7/15

Algo más que pegar


El castigo de las nalgas tiene que ver con algo más que pegar.
Las nalgadas también invaden una de las regiones del cuerpo más privadas y sexuales, el culo.

Para entender por completo el sentido de dar nalgadas, debemos considerar no solamente la cuestión de la violencia física, sino también de la intrusión sexual.

Las nalgas, a igual que los pechos, son una zona sexual o erógena de la anatomía, aunque no son de verdad órganos sexuales.

Es por eso que exponer las nalgas en público es considerado indecente.
Es también la razón por la cual alguien que soba las nalgas a otro sin su permiso es visto como un agresor.

La naturaleza sexual de las nalgas se explica no solamente por su proximidad a los órganos genitales, sino también por su alta concentración de terminaciones nerviosas que conducen directamente a los centros nerviosos sexuales.
De ahí, las nalgas son un lugar mayor de señales sexuales.

Las nalgas están tan cercanas a los órganos genitales y enlazadas de forma múltiple con los centros nerviosos sexuales, que dar palmadas ahí puede provocar sensaciones fuertes e involuntarias de placer sexual.
Esto ocurre a pesar del gran dolor y angustia que le produzca a quien reciba las nalgadas.
Castigue con mucha dureza las nalgas de su sumiso y verá como reacciona excitándose.



No hay comentarios:

Publicar un comentario