7/5/14

Mamar, necesidad y placer

El instinto de succión es imprescindible para la alimentación del cachorro, pero también es una fuente de placer para él, un recurso para tranquilizarse y una herramienta muy eficaz para sentirse unido al Amo.


La succión se define como acción de chupar o aspirar mediante los labios y la lengua, por medio de la cual permite a los lactantes obtener su alimentación. 
Se trata de un instinto arcaico de supervivencia. 
El mamífero sumiso es guiado hacia el pene de su Amo por estímulos olfativos, táctiles y gustativos.
Los estímulos olfativos son los principales determinantes de la conducta de succión, de hecho los mamones prefieren mamar de una verga que no ha sido lavada y que mantiene su olor natural, antes que hacerlo de la misma escrupulosamente limpia. 
 La conducta de succión es desencadenada principalmente por estímulos sensoriales del ambiente (como el olor del Macho) y no por un estado fisiológico de hambre del cachorro. 
Además, se ha visto que la ingesta de la leche no detiene directamente la succión. 


Además la leche del Amo según explican los expertos, contiene muchos elementos como las vitaminas C y B12, minerales como el calcio, magnesio, fósforo, potasio y zinc. 
Es rica en proteínas, sodio, colesterol y azúcares. 
Estas propiedades que a la vista parecen ser de cualquier alimento como el yogurt o una manzana, las entrega precisamente la ingesta de esperma que derrama el Macho en la boca ansiosa de su mamón.


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