24/11/13

Eduque a su puto cachorro (diez recomendaciones)


Adiestrarlo: Se les puede enseñar desde no molestar cuando el Amo no tiene humor hasta ha estar disponible para satisfacer cualquier capricho. 
Esta es la etapa más definitoria de su vida, que puede durar hasta un año. Por eso, hay que ser constante y no desesperarse después del primer intento. 
Establecer reglas: Es muy importante que el animal sepa qué cosa puede hacer y qué no. 
No es la culpa del cachorro si después de seis meses en el hogar se da cuenta que es malo pajerarse sin permiso.
Mantener el control de la situación: Cuando la mascota se vuelva algo rebelde y no quiera hacer caso no se le debe dar en el gusto. 
Tiene que saber quién manda, hay que enseñar de buena forma, como por ejemplo darle recompensas cuando haga algo bien.
Definir su espacio: Él debe saber en qué lugares de la casa puede estar y en cuáles no. 
Si al dueño no le agrada que esté encima de las camas, hay que sacarlo y decir una palabra en específica para que sepa que no se debe hacer. 
Seguir la misma línea: Hay que mantener distancia cuando tu perro ser porte mal. 
Si lo retaste y se supone que estás enojado no puedes correr a hacerle cariño a los cinco minutos. 
Para el animal el castigo no debe algo solamente pasajero. 
Castigarlo de buena forma: Se debe tener mucho cuidado en la manera en que se trata a un animal. Reprocharlo porque hace una mala acción no debe ser siempre a través de un castigo físico. 
Si hay que reprenderlo se lo puede asustar sin golpearlo. 
En momentos específicos, si la falta es grave o reiterada el castigo debe dolerle.
Si eres justo al castigarlo el cachorro te respetará, lo que es distinto a tenerte siempre miedo. 
Ser consecuente: Trata de no cambiar las reglas de lo que ya le has enseñado porque eso solo generará desconfianza o desconcierto en el animal. 
Si algo es malo siempre debería ser malo. 
No consentirlo: Aunque se les puede dar obsequio de vez en cuando, especialmente cuando se portan bien, no hay que hacerlo una costumbre. 
Ya que, se convertirá más una exigencia que un regalo. 
Sacarlo a pasear: Que vea a otros perros y que salga de las cuatro paredes en las que está siempre sirve para desestresarlo y que no se vuelva agresivo. 
Obligarlo a trabajar:  Una rutina de ejercicios diarios para mantenerse en forma, cualquier tarea que sea útil para el Amo y que le sea ordenada, son algunas de las tareas que el cachorro debe incorporar a su vida diaria.
Tiene que ser capaz de justificar su permanencia al servicio de su Dueño.

Vale la pena el esfuerzo de adiestrar al cachorro; la recompensa llegará con momentos de intenso placer.



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