23/7/12

Soldado / El escarmiento

"El capitán agarró el pene del muchacho, estirado por el peso de la bola colgada de la punta y lo rodeó con una cuerda por su base, incluyendo también los huevos, y tiró para separarlos del vientre del chaval. José miró hacia el espejo, luego a Dani, pensó unos segundos y alzó la macheta, manteniendo el cuchillo en la mano con la que sujetaba la cuerda, y dijo: “Será mejor sajar también las pelotas, porque así sólo serás una puta perra cuya utilidad será la de servir de zorra”. 
Y, después de volver a ver hacia el esclavo que aún seguía postrado a sus plantas, con toda la fuerza de su musculoso brazo derecho, en el que se marcaban las venas ramificadas como raíces de un grueso árbol..." 



Si pinchas la imágen puedes entrar a leer el capítulo 24 de esta historia del Maestro Andreas

No hay comentarios:

Publicar un comentario