12/11/11

Historia de Jul / La doma

 "Entre las horas que llevaba sin comer ni beber y la gran cagada que se había marcado el chaval, el pobrecito parecía un pelele manejado a su antojo por el puto dueño, que lo traía y llevaba como a un muñeco de trapo, al que le brillaba la cabecita rapada y su redondo culete de futbolista mostraba las marcas de la taza del water y los azotes.
Manuel sujetó una cadena al collar de su perro y tiró de él para llevarlo a la mesa, cubierta ya por un hule negro, soltando los grilletes enganchados detrás de su espalda y poniéndolo sobre el tablero a cuatro patas como a un perro en la consulta del veterinario. El amo se puso unos guates de goma y si bien no se trataba de vacunarlo, sí de explorarlo por dentro dilatándole el ano con el especulo, como si fuese un coño, para verle las paredes del recto con una linterna muy estrecha."

 
Si pinchas la fotografía o el link de la columna a tu derecha puedes leer el tercer capítulo de esta historia escrita por el Maestro Andreas.

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